Ferdelec llevó a cabo la reforma integral de una antigua nave para convertirla en un taller automovilístico en planta baja y una zona de oficinas en la planta superior.
La amplitud del espacio permitió organizar la maquinaria del taller de forma funcional, optimizando la circulación y las distintas áreas de trabajo. La intervención incluyó además la ejecución de las instalaciones, cuadro eléctrico, iluminación y un pavimento especial preparado para el tránsito de vehículos.
El resultado fue un espacio técnico completamente adaptado a su nueva actividad, combinando funcionalidad, seguridad y una distribución pensada para facilitar el trabajo diario.